ME DESPIERTO en mitad de la noche por el ruido de los megáfonos. Son de nuevo esas furgonetas verdes –«unidades biodinámicas del gobierno», las llaman– emiten mensajes sobre el cambio climático a toda la ciudad: «¡el cambio climático, el cambio climático, nos afecta –vocean– todos somos responsables, hay que hacer algo, hay que hacer algo, hagan algo, hagan algo, el cambio climático, el cambio climático!»
Pasan cada dos horas durante la noche. He oído que esas mismas brigadas ecológicas o «unidades biodinámicas del gobierno» los domingos cortan la luz y el agua en la ciudad, y que prohíben el acceso a los parques sin pagar entrada.