15 de marzo de 2009

HAY TIEMPO PARA DON QUIJOTE

"Era la noche, como se ha dicho, obscura, y ellos acertaron a entrar entre unos árboles altos, cuyas hojas movidas del blando viento hacían un temeroso y manso ruido; de manera que la soledad, el sitio, la obscuridad, el ruido del agua, con el susurro de las hojas, todo causaba horror y espanto, y más cuando vieron que ni los golpes cesaban, ni el viento dormía, ni la mañana llegaba, añadiéndose a todo esto el ignorar el lugar en que se hallaban."

Cervantes