14 de junio de 2009
HAY TIEMPO PARA RICHARD FORD
Richard Ford
17 de mayo de 2009
16
Por la noche, al quitarme los zapatos, me di cuenta de que en vez de pies tengo pezuñas de cerdo.
Me recosté despacio, sin insultar al padre de nadie. "Buenas noches", dije mirando al cielo de la celda, que lógicamente no contestó.
Aunque la almohada sí, la almohada dió un respingo que sin duda era un puntapié lleno de mala leche.
27 de marzo de 2009
15
Salen de la fiesta lentamente, unos se abrazan al pisar la calle, otros gritan cuando ven el cielo, o alzan los brazos y se desperezan; otros andan dando tumbos por la calle, como si hubieran bebido demasiado.
-¡Fiesta derretida del cuento! -grita una niña que mira desde abajo fijamente hacia la cárcel.
Desde la piltra, hay un fulgor extraño que entra por el ventanuco de mi celda, y es un fulgor que cambia todo el rato, por momentos fluorescente y por momentos opalino, que crea criaturas inquietantes en lo oscuro. ¡Sí, sí, «fiesta del cuento, fiesta del cuento»: pero aunque me levante muchas veces y me acerque a la ventana de la celda, no logro comprender porqué, porqué!
20 de marzo de 2009
HAY TIEMPO PARA MICHEL CARROUGES
Michel Carrouges
15 de marzo de 2009
HAY TIEMPO PARA DON QUIJOTE
Cervantes
23 de febrero de 2009
HAY TIEMPO PARA HENRI MICHAUX
Silencio. Despegues.
Aquello que estos meidosems tanto deseaban, al fin lo han logrado. Ahí van"
Henri Michaux
6 de febrero de 2009
14 FIGURAS HUMANAS

Solo la Roca Madre observa el ritual. Mira las aves humanas, reunirse en un corro sobre la llanura. Son como husos erguidos, agitándose sobre la landa. Es «el baile de los hombres-buitre», es la agitación oscura de las sombras.
A lo lejos, entre siluetas negras y perfiles angustiosos de rapaz, entre arbustos muertos y ramas de esqueleto; un hombre-buitre le tiende la mano a otro. Y entonces el baile termina: el trato se cierra.
Después, el hombre-buitre agarra un palo y lo blande sobre las nubes con rabia, mientras despliega la poderosa y oscura alada. Eleva su cuerpo en el aire, y en su ascenso, amenaza con el palo al horizonte. ¡Y hasta a la mismísima Roca Madre!
La Roca Madre parece sabérselo ya, haberlo visto muchas otras veces. Mira imperturbada a través de sus riscos, de los que nacen sus miles de ojos, ―que brotan desde el infierno, hasta más allá de las nubes violetas― y es así testigo silencioso y perenne ―de todo―: del baile de los hombres-buitre, del trato que cierran las garras, de sus amenazas seguidas de turbios despegues, y del paso desordenado de sus armadas sombras.
¡Oh!, Roca Madre que estás en los cielos, roca nuestra de pecho bruñido, vigilante de augurios de horror y de manchas que ruedan por tus extendidas faldas, que sobrevuelan cruzando tus indolentes tajos, llenos de pasto reseco, de tembloroso frío, que silba y se arrastra.
¡Oh, Roca Madre que miras al cielo…!
«Dánosle hoy, dánosle hoy»
13 de diciembre de 2008
HAY TIEMPO PARA GEORGES PEREC
Georges Perec
5 de octubre de 2008
HAY TIEMPO PARA DAVID FOSTER WALLANCE
"Resulta doloroso pensar que los aspirantes a servidores del pueblo, entre los que uno está forzado a elegir, son todos unos embusteros cuya única preocupación son sus propios intereses. Están dispuestos a mentir de una forma tan atroz y con una cara tan seria que te das cuenta de que te consideran un idiota"
David Foster Wallance
6 de septiembre de 2008
13
—Hola; quería pe…
—A ver, ¿qué libro querés hoy? —dice el funcionario ceñudo, sin dejarme acabar la frase, y lanzándome una mirada insidiosa, porque ya me conoce y me la tiene jurada— y no me pidás boludeces, que sabés de sobra que no hay; ni montés numeritos de los vuestros, si no querés acabar con un rasho de veinte mil voltios en pecho, como la última vez.
Apoyo los codos sobre el mostrador de metal que nos separa, y le digo quedamente:
— ¡Quiero —despacio, vocalizando cada palabra— “El-vizconde-Pajillero-de-los-Cojones-Blandos”; de Benjamín Péret!—, y me quedo fijo, mirándole a los ojos.
— ¡Eh... está bien, lo encargo, lo encargo! –contesta bajando la mirada hacia el ordenador, y buscando el timbre de seguridad bajo la mesa– pero ya sabés que este tipo de libro podría demoraros hasta doce años.
HAY TIEMPO PARA MADAME BOVARY, GUSTAVE FLAUBERT

"Creía que los parlamentos muy encendidos eran la envoltura de un afecto más bien mediocre y que había que quedarse con menos de la mitad. No sabía que la exuberancia del alma rebasa muchas veces las metáforas —aparentemente más huecas—, y que nadie puede expresar nunca en la exacta medida sus necesidades, conceptos o sinsabores, y que la palabra humana es como una música para hacer bailar a los osos, cuando lo que nos gustaría es conmover a las estrellas con su son."
Gustave Flaubert
21 de agosto de 2008
19 de agosto de 2008
12
Doy imprimir veinte copias que no necesito y corto el cable de la impresora cuando todos me miran.
Luego, en el baño, ya más a solas; sentado en la taza pienso en la posibilidad de masturbarme y observo el inmenso rollo de papel higiénico, lleno de florecillas rosas.
15 de agosto de 2008
11
Me despierto de una siesta en el patio.
¿¡Y soy yo!?
Pero al despertar tengo un estribillo sonando en la cabeza, de forma repetitiva. Es este:
Y es
que
me
paso el día de juerga
toda la noche sin descansar,
zapateando y dando candela,
con la chavalas cerca del mar…
¿A dónde habré ido sin moverme del banco? ¡Es una canción que no oía desde hace décadas! Mientras me froto la cara, me pregunto qué habré podido soñar en este recinto carcelario para tener de repente un recuerdo así, de esta canción perdida, repitiéndose en mi cabeza.
Me incorporo. Antes de volver a mi celda imagino un yo otro en la playa, ¿hace treinta años? Verano. Vivo una especie de sueño de los setenta: una playa de la costa del sol, llevo un polo rojo ajustado y en este sueño, aunque soy rubicundo, mi melena es oscura, voy de juerga. ¿Zapateando y dando candela? Sí, a toda velocidad, en moto, por las curvas de una carretera estrecha que me lleva a la playa, ¡soy libre, y el viento me sujeta la cara! Ando hacia mi celda. Pero en mi sueño se escucha el petardeo de la Puch Minicrós Súper de depósito naranja, rebotando en los pasillos de árboles por los que atravieso.
7 de agosto de 2008
HAY TIEMPO PARA JOHN CHEEVER
26 de julio de 2008
VIVIR DE LA PLUSVALIA
*
¡Oh, creedme, tened fe!
*
¡Amen!, ¡amen!
18 de julio de 2008
10
(En los límites difusos que rodean el texto todo es diáfano, como el verde de una infinita mesa de villar que se extiende y se aleja.)
“... Soy la novia de Bartleby.
Varada.
Siempre a punto de partir
y de escribir un verso con los dedos
en el vaho del espejo, en la puerta del lavabo
o en la hoja rasgada
que encontré en su bolsillo.
Siempre lo pospongo.
Me pregunto hasta cuándo...”
Pilar S.J.
Dejo a Proust, y me quedo pensado en mi compañero de celda, en su novia que aguarda… en la gente, y en sus cabezas. Pienso, en las bolas de billar, en el choque vilento del marfil que modifica sus trayectorias de forma irremediable y loca. Ahí fuera.
30 de junio de 2008
9
Fue entonces cuando asomado al ventanuco de mi celda vi a aquel tipo que saltaba al vacío con una bandera en la espalda. Vi luego otro, que desde el edificio de al lado, desnudo y con pintura de colores en la cara y en el pecho, volaba gritando eso mismo: "¡OOOOOOLl!" Asistí enseguida a un goteo humano que terminó con familias enteras desbordando por balcones y ventanas. Irremediablemente se arrojaban todos al vacío desde lo alto. Hombres, mujeres y niños alzaban sus puños al aire y gritaban aquello en su caida libre: ¡OOOOOL!, ¡OOOOOL!, ¡OOOOOOL!... en lo que interpreté como el paroxismo más amargo de la lluvia de felicidad.

